Queja/Sugerencia sobre reordenación tráfico zona Romareda
Como usuario habitual del vehículo para acudir a trabajar, especialmente a las 7:30 h, quisiera trasladar mi preocupación por los efectos de la reciente reordenación del tráfico en varias de las calles del barrio Romareda. La peatonalización de Pedro III el Grande está provocando, en mi opinión, un importante desplazamiento del tráfico hacia otras vías, especialmente Condes de Aragón, que actualmente debe absorber tanto el tráfico que ya venía absorbiendo como el procedente de Juan Pablo II hacia el centro. Esto está generando importantes retenciones en las horas punta. La situación se ve agravada por las paradas de autobús y por el estacionamiento en batería en tramos de un solo carril, cuyas maniobras obligan a reducir o detener la circulación. Además, la salida de estos nuevos estacionamientos presenta problemas de visibilidad y puede generar situaciones de riesgo tanto para el vehículo que se incorpora como para los que ya circulan por las vías de un carril al tener que incorporar buena parte del vehículo al carril para comprobar si se aproxima algún vehículo. Como usuario habitual de vehículo por la Calle Condes de Aragón, estimo que el tiempo necesario para recorrer dicha calle en sentido Vía Hispanidad ha aumentado aproximadamente un 30-40 % respecto a la situación anterior. La menor velocidad provoca además que se pierdan las secuencias semafóricas, encontrando sucesivamente los semáforos en rojo que a su vez ralentiza el tráfico de la zona. Otro aspecto que considero especialmente importante es que la peatonalización de Pedro III el Grande ha eliminado una vía de acceso directo desde Aragonia/La Bozada hacia el Hospital Universitario Miguel Servet y sus Urgencias, obligando a realizar un recorrido alternativo significativamente más largo para llegar a dichas instalaciones. Asimismo, el giro desde Juan II de Aragón hacia Pedro IV el Ceremonioso resulta actualmente especialmente forzado pudiendo generar situaciones de riesgo, por lo que debería revisarse desde el punto de vista de la seguridad vial. Entiendo los objetivos de mejora del espacio peatonal y de movilidad sostenible, pero considero que la actuación actual resulta desproporcionada respecto al problema que pretendía solucionar, especialmente teniendo en cuenta que Pedro III el Grande ya disponía de aceras amplias y doble carril y que durante décadas no había generado problemas significativos de circulación o convivencia con las llegadas y salidas de los centros escolares. Por todo ello, solicito que el Ayuntamiento evalúe objetivamente el impacto de la nueva ordenación, especialmente en horas punta, analizando tiempos de recorrido, retenciones, seguridad vial y accesibilidad al Hospital Miguel Servet, y que se introduzcan las modificaciones necesarias para recuperar una circulación más fluida y segura sin renunciar a la mejora del espacio peatonal.