Zaragoza avanza en su Plan Especial de Iluminación Monumental con otros cuatro edificios públicos patrimoniales
Tras renovar la iluminación del antiguo Convento de San Agustín, de las fachadas del Museo del Teatro Romano y del Teatro Principal, el Servicio de Arquitectura ha culminado ya la implantación de mejoras en Torreón Fortea, el interior del Teatro Romano, el Museo Pablo Gargallo y la Casa de los Morlanes
El próximo espacio en el que se actuará será en el Torreón de La Zuda, las Murallas romanas y en el Colegio de Santo Domingo, sito en la calle de Predicadores
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El Ayuntamiento de Zaragoza prosigue con su Plan Especial de Iluminación Monumental que ya suma siete edificios municipales, que han realzado sus elementos arquitectónicos y patrimoniales. Se comenzó con el antiguo Convento de San Agustín, la fachada de la calle de San Jorge del Museo del Teatro Romano, y la fachada auxiliar del Teatro Principal; ahora, se ha proseguido con el Torreón Fortea, el interior del Teatro Romano, el Museo de Pablo Gargallo y la Casa de los Morlanes; y en próximas semanas se iniciará el proceso en el entorno del Torreón de La Zuda y las murallas romanas, así como en la fachada del Colegio Santo Domingo, en la calle de Predicadores.
Así lo ha detallado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, quien ha especificado las condiciones de los últimos cuatro espacios sometidos a esta renovación de su iluminación ornamental. Zaragoza busca, con este Plan Especial de Iluminación Monumental, "poner en valor y realzar el patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de la ciudad", ha informado la regidora, quien ha detallado que la inversión ya alcanza los 500.000 euros con la suma de los distintos proyectos.
"La renovación de la iluminación monumental en Zaragoza representa un paso trascendental en la forma en que la ciudad experimenta y proyecta su vasto legado arquitectónico", ha ahondado Natalia Chueca. "Más allá de una simple mejora estética, esta iniciativa logra una perfecta simbiosis entre el rigor histórico y la vanguardia tecnológica, permitiendo que edificios tan emblemáticos como el Torreón Fortea, el Museo Pablo Gargallo, el Teatro Romano y la Casa de los Morlanes revelen, bajo el manto de la noche, matices y detalles constructivos que pasaban desapercibidos. La luz se convierte así en un elemento narrativo, un hilo conductor que revaloriza el patrimonio, refuerza la identidad cultural de Zaragoza y enriquece la experiencia urbana tanto para sus ciudadanos como para los visitantes", ha valorado Natalia Chueca.
Asimismo, "este Plan Especial subraya un firme compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental, ejes fundamentales de las ciudades del futuro", ha añadido la alcaldesa. Al integrar tecnología LED de alta eficiencia y sistemas de gestión inteligente, se consigue "una drástica reducción del consumo energético y de la huella de carbono, minimizando al mismo tiempo la contaminación lumínica", ha afirmado. Esta visión integral demuestra que la preservación de nuestro patrimonio puede ir de la mano con la innovación y el respeto por el entorno, "consolidando a Zaragoza como un modelo de equilibrio entre la conservación de su historia y el avance hacia un desarrollo urbano verdaderamente sostenible".
CUATRO NUEVAS INCORPORACIONES
De esta forma, la intervención en el Torreón Fortea se ha diseñado con el fin de poner en valor la dualidad compositiva que presenta su volumen horizontal y el torreón vertical adyacente, guiando la mirada de los observadores de forma ascendente y potenciando la percepción de su arquitectura durante la noche. Para lograr este efecto, en los balcones de la parte baja se han instalado luminarias lineales con ópticas especializadas "wall grazing flood" y "medium" que proporcionan una iluminación frontal controlada.
Este tratamiento lumínico permite destacar tanto los ventanales como la textura de la fachada de manera homogénea, aportando presencia y robustez a la base del conjunto. En los niveles superiores, por el contrario, se han utilizado luminarias compactas con efecto de "hoja de luz" de 180º que resaltan los dinteles interiores de las ventanas. Esta cuidada solución genera un ritmo de luz contenido que delimita visualmente las zonas altas, aportando elegancia y evitando así una saturación lumínica excesiva.
En la misma plaza, se ha actuado también en la fachada del Museo de Pablo Gargallo, para cuya nueva iluminación arquitectural se han utilizado también luminarias de tecnología LED. Esta tecnología resulta idónea por su bajo consumo, excelente reproducción cromática, posibilidad de gestión inteligente, larga vida útil y muy bajo nivel de mantenimiento. Las ópticas escogidas para este emblemático espacio permiten no solo una correcta visión de la fachada, sino que también otorgan un mayor confort visual para el usuario.
Por su parte, la Casa de los Morlanes también estrena una iluminación planificada bajo los más estrictos criterios de percepción lumínica. Para este proyecto, los técnicos del Servicio de Arquitectura han empleado el avanzado software de cálculo lumínico "Dialux EVO". El uso de esta herramienta ha permitido optimizar milimétricamente la distribución y los niveles de iluminancia en las fachadas, garantizando un mapa de luces y sombras que realza el histórico relieve sin alterar su fisonomía.
"Más allá de su valor de embellecimiento estético, las nuevas instalaciones de estos edificios conciben la luz como un claro elemento de innovación social y cuidado medioambiental", ha recordado Natalia Chueca. "Las soluciones implementadas presentan eficiencias del sistema de hasta 166 lm/W. Este elevado rendimiento se traduce en más de un 60% de ahorro energético, cifra que se incrementa en otro 25% adicional gracias al uso de avanzados sistemas de control", ha especificado la alcaldesa. "Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Zaragoza fomenta un modelo sostenible al integrar equipos cuya producción ha sido realizada utilizando un 100% de energía procedente de fuentes renovables", ha sumado Natalia Chueca.
Por último, el Ayuntamiento de Zaragoza ha llevado a cabo una serie de mejoras en el espacio de la cubierta del Museo del Teatro Romano Caesaraugusta, entre las que destaca una importante renovación de su sistema de alumbrado exterior. Aprovechando la disponibilidad de medios auxiliares para acceder a la estructura durante las obras de acondicionamiento, los servicios técnicos municipales han optimizado la iluminación del recinto mediante la instalación de 18 nuevos proyectores de alta eficiencia energética.
En concreto, la intervención ha consistido en la sustitución de las antiguas luminarias ubicadas entre los pilares 2 y 10 de la gran cubierta protectora, siguiendo un detallado estudio lumínico elaborado por el Servicio de Arquitectura. Para realzar el arco interior del museo se han instalado 9 proyectores (modelo Iguzzini Woody Family de 56.5 W), mientras que el arco exterior cuenta ahora con otros 9 focos de características similares (26.8 W). Para dar servicio a esta nueva iluminación, ha sido necesario ampliar varios circuitos eléctricos existentes e instalar cajas de derivación en puntos estratégicos de la estructura.
De forma paralela a estas mejoras lumínicas, se ha procedido al desmontaje de un antiguo proyector que se encontraba sobre la pared de la escalera de acceso a la cubierta. En su lugar, se ha instalado una malla protectora diseñada específicamente para impedir la entrada y evitar la nidificación de aves en esta zona del museo.
Todas estas actuaciones de mejora y conservación ejecutadas en la cubierta del Teatro Romano, que incluyen el nuevo alumbrado y el sistema de evacuación de pluviales, han supuesto un presupuesto total de ejecución por contrata de 178.086,50 euros (IVA incluido).
PRÓXIMAS ACTUACIONES
Del mismo modo, Natalia Chueca ha dado a conocer los próximos proyectos que se emprenderán en la misma línea. La siguiente fase del Plan Especial de Iluminación Monumental dirigirá su atención hacia uno de los conjuntos históricos más singulares y extensos de la ciudad: el entorno del Torreón de La Zuda y las murallas romanas. Este ambicioso proyecto contempla una intervención lumínica integral meticulosamente diseñada para realzar tanto la imponente volumetría de la torre medieval como la rugosa textura milenaria de los lienzos amurallados colindantes.
Para lograr este efecto escenográfico, el diseño del Servicio de Arquitectura prevé la instalación de un total de 64 luminarias de última generación. A pesar de la magnitud espacial, la instalación destaca por un consumo energético excepcionalmente bajo, sumando una potencia total de apenas 959 vatios y logrando un notable rendimiento del sistema de 85,4 lm/W.
La estrategia lumínica combina 4 grandes proyectores de la familia Platea Pro (de 82,7W) y 4 focos Agorà con óptica "Flood" para dotar de presencia estructural al entorno. Estos se apoyarán en 21 proyectores Palco de óptica "Very Wide Flood" que bañarán de forma uniforme la superficie de la muralla de sillería.
Además, para acentuar con absoluta precisión geométrica los perfiles arquitectónicos, ventanales y arcos, se integrarán de forma casi invisible 35 luminarias compactas Trick, las cuales generan un singular efecto de "hoja de luz de 180º". Toda la actuación operará en una tonalidad blanco cálido (3000K) y alta fidelidad cromática, idónea para acariciar la piedra e integrar armónicamente elementos paisajísticos como los cipreses del perímetro.
Paralelamente, el Ayuntamiento intervendrá en la majestuosa y alargada fachada del Colegio de Santo Domingo, ubicado en la emblemática calle de Predicadores. Esta actuación busca dignificar la arquitectura de este histórico edificio renacentista mediante un diseño lumínico sumamente delicado y eficiente, asombrando por su mínimo impacto energético: consumirá tan solo 233,7 vatios en total para iluminar toda la longitud del inmueble.
El proyecto despliega una red de 74 pequeños puntos de luz milimétricamente calculados e instalados a diferentes cotas. En los niveles intermedios de la fachada, a cinco y nueve metros de altura, se colocarán 42 proyectores de exteriores ultracompactos Palco de apenas 2,5W, encargados de resaltar puntualmente la geometría de los balcones y los ventanales. Este rítmico patrón vertical se complementará en las cornisas con 19 luminarias Trick que aportarán un sutil efecto de bañado ("washer effect") de abajo hacia arriba, destacando de manera especial los dos torreones laterales que coronan el edificio a más de 13 metros de altura.
Finalmente, 13 proyectores iPro de 4,2W y óptica "Flood" perfilarán los elementos base y embocaduras. Esta coreografía de luz, con un rendimiento de 66,6 lm/W y un tono cálido de 3000K, revelará las proporciones históricas del edificio erradicando por completo cualquier riesgo de contaminación lumínica en la vía pública o deslumbramiento a los vecinos.
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