Zaragoza completa su Plan Especial de Inspección a 240 inmuebles y 19 solares de Zamoray-Pignatelli
En las visitas a edificios, hay 4 con problemas de acceso y 1 que está judicializado, mientras que el resto se dividen en 60 fincas en perfectas condiciones, 168 con patologías a resolver y 7 que han terminado con una providencia, un desalojo o una declaración de ruina inminente por riesgo grave
Las patologías más reseñadas son las relativas a humedades, saneamiento, cubierta y xilófagos, pero los funcionarios recuerdan que, a los problemas detectados en fachadas y balcones, si bien no son riesgos estructurales, se les debe prestar atención especial por su posible afección a la vía pública
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El Ayuntamiento de Zaragoza ha finalizado su Plan Especial de Inspección de Edificios en la zona de Zamoray, Pignatelli y el Casco Histórico al completar las visitas de inspección a 240 edificios y 19 solares incardinados en Casco Histórico. El objetivo de estas actuaciones ha sido analizar el deber de conservación edificatoria en términos de "seguridad y estabilidad de los edificios, de manera que se elimine en lo posible el estado de inseguridad de la edificación que pueda existir en la actualidad", ha recordado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.
Hace 10 meses comenzó el trabajo de los técnicos de Urbanismo, para lo que se dividió el mapa del barrio en 14 tramos o áreas por los que se ha ido pasando el equipo de trabajadores y agentes inspectores municipales compuesto por 4 arquitectos técnicos y 2 arquitectos, con la colaboración de personal jurídico y administrativo de este mismo Servicio de Inspección Urbanística del Ayuntamiento, así como la colaboración de la Policía Local.
Por ley, los propietarios de cualquier inmueble son los responsables de acometer las obras necesarias para el adecuado mantenimiento, conservación, seguridad y habitabilidad de su edificio y de sus servicios e instalaciones comunes. Asimismo, la Inspección Técnica de Edificios (ITE) es una obligación y responsabilidad única y exclusiva de los propietarios, que deben realizarla cada 50 años y después con una cadencia de 10 años. No obstante, es conveniente prestar atención a la evolución y mantenimiento de los inmuebles, dado que cada uno tiene sus particularidades.
Sin embargo, dada la antigüedad de los edificios de la zona de Zamoray-Pignatelli, las condiciones socioeconómicas del entorno, y las peticiones y preocupación de los colectivos vecinales, así como de los grupos políticos municipales, el Ayuntamiento inició este Plan de Inspección para un análisis exhaustivo de la zona.
"Tenemos en la ciudad áreas como Zamoray-Pignatelli, donde existe tanto un problema de índole social pero también una evidente dejación de funciones por parte de algunos de los propietarios del estado edificatorio de sus inmuebles, con el riesgo que ello conlleva para los ciudadanos, tanto de los que habitan en ellos como de los viandantes, lo que hace que el Ayuntamiento tenga que arrogarse un papel que no le corresponde, pero que la seguridad nos lleva a actuar de manera preventiva", ha especificado Víctor Serrano. "Los técnicos municipales han realizado una ingente labor de clasificación y revisión del estado actual de los inmuebles, visitas de inspección, emisión de informes que reflejan el estado de las edificaciones e inicio de expedientes en el caso de reseñar incidencias", ha recordado Serrano.
RESULTADOS FINALES
El informe final del Plan Especial de Inspección de Edificios en Zamoray-Pignatelli ha finalizado con el chequeo a 259 espacios (240 inmuebles y 19 solares), si bien se ha terminado excluyendo la inspección a la finca sita en calle Cerezo 39, por contar con un expediente de declaración de ruina actualmente judicializado. Y ha habido uno que no se ha podido visitar por la oposición de los habitantes, y otros 3 no completados al 100% por problemas de acceso.
Con todo ello, si se atiende a los 235 edificios completados al 100%, 60 de ellos están en perfecto estado, 168 tienen patologías que resolver y 7 han terminado con una providencia por grave riesgo, en algunos casos con el desalojo de los mismos, como ocurrió con la declaración de ruina inminente en los números 72 y 74 de la calle de Ramón Pignatelli y del número 13 de la calle Zamoray.
Independientemente de los apuntes y peticiones municipales, así como de su gravedad, se ha detectado un incumplimiento del deber de registrar la ITE favorable en aquellos casos que corresponde, con sólo un 52,51% de edificaciones en regla.
En lo que respecta a los 168 edificios a los que se les ha hecho una o varias apreciaciones, que deberán ser subsanadas por los propietarios y que tienen distinto tipo de gravedad, se han clasificado 101 con prioridad normal, 31 con prioridad media y 36 con prioridad alta. En general, si se observan las patologías más comunes encontradas en todas las revisiones, las más destacadas son los problemas de humedades (49,03% de los inmuebles), red de saneamiento (35,91% de los edificios), daños en cubierta (35,52% de las fincas) o presencia de xilófagos (5,02% de los edificios visitados).
Además, si te atiende al espacio donde se detectan algunas patologías, los técnicos municipales hacen hincapié en las que podrían afectar a la vía pública, como los referentes a fachadas (45,56% de los edificios visitados) y balcones (28,57% de los inmuebles visitados). Mientras que existen otras que, si bien no tienen una relación directa con la la seguridad, sí afectan a cuestiones de normativa y salud: la presencia de fibrocemento en algunas estructuras (3,05% de los casos visitados).
Por otra parte, los técnicos indican en su informe que "se puede señalar que, generalmente, las incidencias detectadas en la estructura del edificio son las obras más complejas y costosas, seguidas de las relativas a humedades". "El resto de patologías pueden variar su complejidad y coste en función de factores como la superficie afectada, el tipo y grado de daño, elementos del edificio y materiales constructivos afectados así como los que serán necesarios en su reparación, entre otros, sin mencionar los medios y tecnología que se requieran para ello", ahondan en el documento de análisis final.
Además, se han realizado diligencias de archivo para aquellas edificaciones que están en proceso de rehabilitación o tienen licencia urbanística para ello.
COMPROMISO INSTITUCIONAL
Asimismo, Serrano ha querido recordar que "una situación así no se genera de forma espontánea en unos pocos años, lo que tenemos es una zona como Pignatelli donde jamás había habido una estrategia, sino décadas de desidia y abandono". Por ello, "tuvimos que elaborar cuando llegamos al Gobierno un Plan Especial de Zamoray Pignatelli, que se aprobó definitivamente en junio de 2022. Y en tan solo 4 años hemos conseguido invertir unos 66,4 millones de euros en la zona: En concreto, 2,3 millones de euros en vía pública (Ilumina Pignatelli, obras calle Agustina de Aragón, ejecuciones subsidiarias, limpieza solares...), unos 6 millones de euros en suelos (compraventa y expropiación), 29,1 millones de euros en el Plan Especial de Vivienda con 125 pisos y 29 millones de euros en colaboración público privada para crear la residencia de Pontoneros", ha repasado el consejero.
Existe, según Serrano, un "verdadero compromiso de este Gobierno con esta zona de la ciudad, pero no hay varitas mágicas ni los procesos son de efecto inmediato. Es un largo camino que estamos recorriendo y en el que también existen otros factores sociales, de ocupación ilegal y de seguridad para los que siempre hemos solicitado mayor intervención y compromiso por parte de las administraciones competentes".
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