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INFO JOVEN con la colaboración del Servicio de Sostenibilidad y Desarrollo Estratégico
Cambio Climático: entre el Drama y la Comedia
Imagina que la Tierra es un gran escenario y los humanos somos unos de sus actores y actrices (compartimos reparto con una biodiversidad extraordinaria de la que dependemos). La obra que estamos protagonizando se llama "Crisis Climática" y es una mezcla extraña de drama y comedia.
Por un lado, el cambio climático amenaza con convertir el planeta en un lugar inhabitable (ese es el drama). Pero, por otro lado, nuestras acciones frente a él son a veces tan ridículamente absurdas que parece un show de humor ácido.
Así que prepárate para descubrir esta historia, donde el destino del planeta se debate entre la tragedia y la risa nerviosa.
Acto 1: El Gran Drama Climático
El cambio climático es real y la culpa la tenemos los humanos: la quema de combustibles fósiles para obtener energía y movernos aumenta el efecto invernadero y causa un calentamiento global que modifica el clima. Aquí algunos de los momentos más dramáticos de nuestra obra:
- La temperatura global ha aumentado.
- Las olas de calor convierten las ciudades en hornos gigantes.
- Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes e intensos.
- ¡Los glaciares se derriten!
- El nivel del mar sube y las zonas costeras podrían desaparecer bajo el agua. Una pésima noticia si vives cerca de la costa y no eres un pez.
- Por si no tenían bastante con la destrucción de sus hábitats, a la fauna y a la flora (la biodiversidad) les cuesta adaptarse a ese cambio tan rápido.
- Los incendios forestales alcanzan dimensiones que no conocíamos.
- Todo lo anterior incide en la economía, la producción de alimentos, las migraciones climáticas...
- Todo ello es malo para nuestra salud. Sobre todo, para la de las personas, grupos y comunidades más vulnerables, y nos genera ecoansiedad.
El planeta nos está enviando señales claras de que algo anda mal. Y aquí es donde la historia da un giro inesperado…
Acto 2: Humanos, los Reyes de la Comedia Involuntaria
Si el cambio climático fuera una película, en este punto veríamos a los protagonistas tomando medidas urgentes para salvar el planeta. Pero lo que realmente hacemos a veces parece una broma. Algunas de nuestras reacciones más absurdas incluyen:
1. Negar la realidad
2. Soluciones ridículas
Algunas empresas intentan parecer ecológicas, pero fallan estrepitosamente. Hacen greenwashing: vender agua en botellas de plástico con la etiqueta eco-friendly. O anunciar que son verdes mientras su negocio son los combustibles fósiles. O plantear un tecnooptimismo imposible.
3. Promesas vacías
Cuidado con el retardismo: retrasar las soluciones hasta que sea demasiado tarde. Hay que proyectarse a entonces, pero empezando a actuar ahora, hoy, con acciones climáticas concretas, potentes, tangibles y útiles.
4. Seguir con la fiesta como si nada
Mientras la ciencia advierte que estamos en crisis, seguimos quemando petróleo, carbón y gas, comprando más cosas de las que necesitamos, destruyendo ecosistemas y produciendo toneladas de basura. A veces culpabilizándonos a nivel individual, lo que nos genera más ecoansiedad.
Acto 3: ¿Final Trágico o Cambio de Guion?
Aquí viene la parte más importante de la historia: el final aún no está escrito. Hay mucho que hacer, hay esperanza y aún tenemos tiempo para cambiar el rumbo.
¿Qué podemos hacer?
• Ser activista y hablar de ello.
• Exigir a nuestros representantes políticos y a las empresas que actúen ya y pongan en marcha políticas, públicas y privadas, locales, que actúen frente a la emergencia climática, reduzcan las emisiones y protejan la vida de las personas de los riesgos climáticos.
• A nivel más individual, algunos ejemplos: camina, usa bicicleta o transporte público. Viajar menos en avión, buscando alternativas como el tren.
• Consumir menos y con inteligencia. Consumiendo más alimentos vegetales, menos animales, y siempre que sea posible de proximidad y temporada.
• Ahorrar energía.
• Aprovechar emociones activas, que nos animen a la acción, como la rabia, frente a otras más pasivas y paralizantes. Usar el humor como herramienta. Es lo que hacen Climabar en Instagram.
El cambio climático es un desafío del presente y la buena noticia es que aún podemos hacer algo. La pregunta es: ¿vamos a seguir con este drama absurdo o reescribiremos el guion para tener un futuro justo, ecológico y solidario?