Cuerpo de la noticia
Artículo escrito por Pilar Díez
Vivir en Zaragoza supone enfrentarse a dos fuerzas de la naturaleza que ponen a prueba a todos sus habitantes: el cierzo y la niebla.
Estos dos fenómenos meteorológicos no solo te pueden afectar en el día a día, sino que hacen que el carácter de los mañicos sea fuerte y, sobre todo, paciente. Mientras el cierzo te empuja fuertemente por toda la ciudad, la niebla envuelve sus calles, creando un ambiente frío y tenebroso.
Para entender mejor el comportamiento de estos fenómenos, hablamos con David Fernández, encargado del tiempo en Las Mañanas de Aragón TV. "El cierzo es el viento dominante y puede soplar los 12 meses del año. La racha más fuerte de cierzo que se ha registrado fue en febrero de 1954, cuando se alcanzaron los 135 km/h". Sin embargo, nos cuenta que: "La niebla es un fenómeno que se produce menos días en Zaragoza, básicamente porque los 22 días de media se concentran entre los meses de noviembre y febrero." No obstante, David no lo ve como algo negativo para sus habitantes: "No creo que se puedan calificar de castigo, son una característica de nuestra tierra (al igual que otros meteoros) y forjan nuestro carácter."
Uno de los debates que pueden escucharse en la ciudad es si el cierzo puede influir en el estado de ánimo de la ciudadanía. "No hay forma de entrar en calor por la calle y es molesto, ya que impide o limita hacer actividades al aire libre. Pero, sin embargo, cuando sopla en verano es una bendición, poniendo fin de un plumazo a temperaturas sofocantes". Por lo que no hay mal que por bien no venga. Además, como bien nos cuenta David, no hay un único comportamiento frente a ello: "Nada que nos ofrezca la naturaleza es bueno o malo porque sí, depende del momento, de la intensidad y de la persona".
Cuando la niebla aparece, el cierzo decide tomarse un descanso, ¿por qué sucede esto? "Cierzo y niebla son incompatibles. Cuando sopla el cierzo, aunque sea ligero, es muy difícil que se formen las nieblas". Pero, ¿cuántos días puede suceder esto? "En Zaragoza la media de días de niebla al año es de 22,5 aunque también hay días que no se consideran nieblas porque están altas y permiten gran visibilidad, pero esos días tampoco vemos el sol", afirma David.
Mucho hablamos del cierzo, pero, ¿cómo se forma? "Llamamos cierzo a un viento que puede soplar de componente oeste, noroeste, norte y nordeste. Sus principales características es que se trata de un viento frío y seco. La situación geográfica del Valle del Ebro, confinado por los Pirineos y por el Sistema Ibérico, hace que cualquier viento que tenga esas direcciones se canalice en el Valle con dirección noroeste. Y además, al canalizarse aumenta su velocidad (es lo que se conoce como efecto Venturi). Y ahí tenemos el cierzo", nos explica detalladamente David. Y, ¿sabéis que no solo hay cierzo en Zaragoza? "Sin irnos muy lejos, el mismo viento que aquí llamamos cierzo, se llama Tramontana en la vecina Cataluña y en Baleares", asegura el experto meteorólogo.
Volviendo a la niebla, ¿qué influye en su creación sobre la ciudad? "La niebla de Zaragoza son la de evaporación y la de radiación. Es ésta ¿? última la que nos deja esas interminables jornadas invernales, frías y sin ver el sol".
Hablando con David de anécdotas, entre risas nos cuenta: "Me llevó un tiempo entender a qué se refería la gente con Mordor, ya que nunca he visto ni leído El Señor de los Anillos". ¿Alguien más se siente identificad@ con David?
Para terminar, nos causó curiosidad cuál de estos dos fenómenos es el favorito de David: "Lo poco gusta y lo mucho cansa. Este dicho también es aplicable al tiempo y a los fenómenos meteorológicos. Es cierto que la población está dividida entre sí, prefieren niebla o cierzo. El cierzo te permite ver el sol, limpia el aire, y en verano es nuestro aire acondicionado natural, pero a veces, resulta una odisea salir a la calle". Por otra parte, "la niebla, más allá de bonitas fotografías y aspecto bucólico, nos deja temperaturas muy frías y además no tenemos sol".
Un consejo esencial que nos da David para estos dos fenómenos es: "Armarse de paciencia. Mi consejo es saber disfrutar de los diferentes tipos de tiempo que nos ofrece."