¿Qué significa ser inteligentemente sostenible?
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Indiana Matos
Dada la importancia de ser sostenibles para mejorar la calidad de nuestras vidas, proteger nuestro ecosistema y preservar los recursos naturales para las generaciones futuras, nos preguntamos: ¿cómo podemos ser inteligentemente sostenibles? Ser sostenible resulta ser un término muy trillado e incluso seguro te has preguntado cómo puedes serlo. Pues en este artículo has llegado al lugar indicado. Todos/as debemos aportar nuestro granito de arena a esta noble causa que repercutirá de forma positiva en nuestras vidas y en las futuras generaciones.
Cada uno de nosotros/as podemos reducir nuestro impacto en el mundo y tenemos la capacidad de crear un cambio positivo a través de las acciones que tomamos cada día para llevar una vida más sostenible. Aunque es fundamental que los gobiernos e industrias den los pasos necesarios, los individuos podemos colaborar con pequeñas acciones.

He aquí una lista de cambios muy sencillos y prácticos que puedes implementar para ser inteligentemente más sostenible:
Elimina el plástico: este material es una de las principales fuentes de contaminación ambiental. Se estima que alrededor de ocho millones de toneladas de plástico terminan en los océanos cada año, afectando gravemente a los ecosistemas marinos, y causando la muerte a aves, mamíferos marinos y peces.
Evita desperdiciar los alimentos: es duro lo que te voy a decir, pero tirar los alimentos a la basura se ha convertido en una costumbre en muchas personas. Abarca desde comprar más alimentos de los que necesitamos, dejar que las frutas y las verduras se sequen sin consumirlas o incluso servirnos porciones más grandes de las que podemos consumir. Al desperdiciarlos, hacemos lo mismo con la inversión, el trabajo, el esfuerzo, y los recursos empleados como el agua, las semillas y pienso. He aquí algunos consejos rápidos: haz una lista de compras con los productos necesarios, almacena adecuadamente los alimentos, ojito a la fecha de caducidad para consumirlos antes y congela correctamente los alimentos. Aparte de que viéndolo de manera inteligente esto te representa un ahorro financiero y ¿a quién no le gusta ahorrarse unos duritos?
Recicla: tanto las bolsas como las botellas de plástico, el vidrio, el papel... ya que esto permite preservar el medio ambiente, ahorrando energía, reduciendo la contaminación y evitando la explotación de los recursos naturales.
Muévete en transporte público: pero mucho mejor si es en el sostenible, porque con esta acción le haces frente a los altos niveles de contaminación, ya que reduce el consumo de energía, apostando por energías renovables y limpias.
Dile no al desperdicio de agua: el agua es vida, alimentación, nutrición y un bien común entre todas las formas de vidas, aunque no todos/as somos conscientes de la gravedad de su desperdicio. Por eso queremos dejarte unas recomendaciones: dúchate en vez de bañarte, cierra el grifo mientras te lavas los dientes o las manos, no enjuagues los platos antes de meterlos en el lavavajillas, y llena hasta arriba la lavadora.
Ahorra energía en tu casa: empieza por utilizar las bombillas de luces LED. Por si no lo sabías, consumen menos energía que las bombillas de toda la vida. Y recuerda apagar las luces y los electrodomésticos cuando no los estés utilizando.
Reduce el uso del papel: La producción de papel se fabrica con fibra de celulosa de la madera. Es decir, para crear estas páginas se requiere un gran número de árboles y una cantidad significativa de productos químicos y agua. Entonces, para salvar los árboles de una excesiva deforestación aquí te compartimos algunas prácticas para disminuir su consumo:
- Evita imprimir y prefiriere siempre que puedas el formato digital.
- Recicla el papel ya usado
- Reutiliza el papel para imprimir a doble cara
- No tirar el papel, sino reciclarlo después de utilizar ambas caras.
- Si ya no vas a leer esta revista, compártela, reutilízala o recíclala. En lugar de tirarlo a la basura y que acaben en vertederos, si lo reciclas, las fábricas especializadas lo convertirán en un producto nuevo, y alargaran su vida útil para darles un nuevo uso.
Inteligentemente sostenible
Ser inteligentemente sostenible, implica pensar y tomar decisiones conscientes y llenas de información. Desde la ignorancia nadie preserva el planeta, esto que quede claro y es un desafío que nos incumbe a todos/as.