Modos de compartir un piso de alquiler
Alquilar un piso una persona sola en ocasiones puede resultar una carga económica demasiado alta, por eso, compartir vivienda puede ser una buena solución. Ahora bien, podemos compartir vivienda de varias maneras, analizamos brevemente los pros y contras de cada una de ellas...
Fecha de publicación: enero de 2022
Cuerpo de la noticia
Alquilar una habitación
En este caso arrendamos tan solo una habitación dentro una vivienda. Como siempre, debemos formalizar un contrato por escrito. Estos contratos son bastante más simples que los de un piso entero. Uno de los puntos fundamentales de alquilar una habitación es saber quién nos la arrienda:
- puede ser el propietario/a del piso, que ha decidido alquilarlo por habitaciones
- o puede ser un arrendatario/a que tiene firmado un contrato de alquiler con la persona propietaria y "subarrienda" habitaciones
En el primer caso, le pagamos al dueño/a del piso pero, en el segundo no. En ambos casos siempre debemos averiguar quién nos alquila la habitación ya que las consecuencias legales son distintas y podemos estar pagando a alguien que ni es el dueño/a del piso ni tiene autorización para subarrendar.
Los contratos de habitación se pueden pactar por el tiempo que acuerdan las partes, el precio, los gastos, etc. pero no están sujetos las normas de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
Firmar un alquiler compartido
La persona inquilina o arrendataria de un piso de alquiler puede ser una persona, dos, tres, etc., es decir, frente a la persona propietaria pueden firmar el contrato de alquiler varias personas que se responsabilizan de manera solidaria. En estos casos se paga el alquiler mensual de manera conjunta al propietario/a (un solo pago) aunque de manera interna las personas inquilinas se distribuyan la renta y los gastos conforme a su uso de la vivienda. Estos contratos sí están sometidos a la ley de Arrendamientos Urbanos respecto a duración, fianzas, incremento de precios, etc.
No obstante, el hecho de que la responsabilidad sea solidaria entre todas las personas firmantes significa que si una no aporta su parte al común las demás deben cubrir su falta, a riesgo de que la pesona propietaria puede reclamar a cualquiera de las personas inquilinas el total de la deuda; por ello, hay que buscar compañeros/as de firma que sean conocidos o tengas la certeza de que no habrá problemas de pago o abandono de la vivienda antes del plazo pactado.
Compartir vivienda con tu pareja
Si tu pareja tiene una vivienda de alquiler y decides ir a vivir con ella, no hay ningún problema por tanto la Ley permite este hecho; no obstante, todas las obligaciones del alquiler seguirán recayendo en quién figura como inquilino/a en el contrato. No hace falta remitir una notificación al propietario salvo que quieras solicitar modificar el contrato de alquiler, aunque la persona propietaria no está obligada a modificarlo.
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