Zaragoza Limpia

La recogida selectiva en Zaragoza aumenta en un 11’2 por ciento en 2018

11/01/2019.

 El Ayuntamiento ha logrado en 2018 recoger de manera selectiva 3.408.246 kg más respecto al año anterior, destacando el incremento del 17,4 por ciento experimentado en la recogida de papel- cartón

En el periodo diciembre 2017-noviembre 2018 el Ayuntamiento de Zaragoza ha recogido de manera selectiva 33.920.922 kg, un 11,2 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.

El mayor número de peso recogido corresponde a la fracción papel y cartón, que además ha sido la que ha experimentado un mayor crecimiento respecto al año pasado (17,4 por ciento). También destaca el crecimiento respecto al año anterior de las fracciones de envases ligeros (7,9 por ciento) y vidrio (5,6 por ciento).

La fracción que menos ha crecido respecto al año anterior ha sido la de aceite doméstico (1,9 por ciento) si bien esta fracción el año anterior había tenido un crecimiento del 61 por ciento como consecuencia de la ampliación del número de contenedores. Este `boom' en la recogida de aceite experimentado en 2017 ha hecho que en 2018 se haya consolidado esta recogida pero con un incremento menor que otras fracciones.

En Zaragoza existen 1.843 contenedores de Papel y Cartón, 2.158 contenedores de Envases ligeros, 1.856 contenedores de Vidrio y 212 contenedores de Aceite doméstico. Los RAEE se recogen en los puntos limpios fijos y móviles.

 

El Consejero de Servicios Públicos y Personal, Alberto Cubero, ha mostrado su satisfacción por el incremento experimentado en la recogida selectiva, especialmente en la fracción Papel y Cartón, si bien ha remarcado que `todavía hay mucho margen de mejora en relación a una gestión más responsable de los residuos pues este modelo de sociedad consumista y capitalista es insostenible y despilfarra absurdamente recursos'. `Es preciso aumentar todavía más el porcentaje de reciclaje pero sobre todo es fundamental que reduzcamos los residuos que generamos, algo que no sólo depende de la ciudadanía sino sobre todo de los poderes públicos que debieran regular de manera mucho más estricta la generación de residuos por parte de las empresas'.