Calidad del Aire

Calidad del Aire >> Red Automática

Las fuentes que pueden causar contaminación atmosférica en nuestra ciudad son de dos tipos: fijas (focos industriales y calefacciones) y móviles, (constituidos por los vehículos automóviles). La incidencia de cada una de estas fuentes está en función del volumen de emisión, pero influyen mucho las características geográficas de la zona, la meteorología y la topografía.

Compuestos de Azufre:

Se producen generalmente en la combustión de carburantes con un cierto contenido de azufre, como carbón, fuel y gasóleos; principalmente en centrales térmicas, procesos industriales, tráfico de sulfúrico, que será el responsable de la lluvia ácida. Concentraciones elevadas de ácido sulfurico atacan a una amplia gama de materiales de construcción.

Óxidos de Nitrógeno:

Se producen por la presencia del nitrógeno del aire en el proceso de combustión, también se originan en algunos procesos industriales. Son precursores de contaminantes secundarios, principalmente en áreas urbanas. Causan lesiones en las plantas y son peligrosos para la salud.

Óxidos de Carbono:

El origen de estos contaminantes lo encontramos en la degradación de la clorofíla, en la utilización de combustibles fósiles y en las combustiones de motores. Producen enfermedades del aparato respiratorio y del aparato circulatorio.

Partículas en suspensión:

La composición química depende mucho de su origen. El principal es el polvo del suelo, la generación de partículas debida la actividad del hombre se basa en la utilización de carburantes para motores en general y en la fracturación de materiales, canteras, etc. Producen enfermedades del aparato respiratorio e interferencia en la fotosíntesis.

Hidrocarburos:

El origen está en la combustión incompleta de gasóleos, gasolinas y gases. Los hidrocarburos presentes en el aire urbano son una mezcla formada por los gases de escape de los automóviles, gas natural y vapor de agua. Son precursores de contaminantes secundarios.

Metales pesados:

Los más representativos son el plomo y el cadmio. El plomo aparece en las emisiones de los automóviles (carburantes con aditivo de plomo), en pinturas y en centros metalúrgicos. La utilización de gasolinas sin plomo está causando una significativa reducción de este elemento. Causa enfermedades del aparato respiratorio y cardiovascular, daños cerebrales y psicológicos. El cadmio procede del carbón, minería de cinc, conducciones y tuberías de agua, humo de tabaco y la incineración de residuos. Provoca problemas cardiovasculares y respiratorios.

Fluoruros:

Proceden de la combustión del carbón y de fuentes industriales de aluminio, hierro, etc. Crean problemas de huesos y disminuyen las defensas.

Ozono:

El ozono (del griego "oler") es un gas azul pálido, irritante y picante, formado única y exclusivamente por oxígeno, a partir del cual se origina por la acción de descargas eléctricas. El ozono, O3, es un alótropo del oxígeno, O2, es decir, es el mismo elemento pero bajo otra forma. Es relativamente inestable a temperatura ambiente y tiende a descomponerse, lo cual explica sus elevadas propiedades oxidantes. Debido a su poder oxidante, industialmente se utiliza para blanquear y decolorar aceites, ceras, marfil y harina.

El ozono es un contaminante secundario cuando se origina en la baja atmósfera (troposfera) por la interacción de ciertos contaminantes en presencia de fuerte insolación. La troposfera es la capa de la atmósfera más próxima a la superficie, está en constante movimiento: vientos, lluvias, nubes, etc., y es donde se generan la mayoría de los fenómenos de contaminación atmosférica. En esta capa y a ciertas concentraciones el ozono puede originar problemas en la salud humana, esencialmente en los sectores más sensibles. La Unión Europea ha elaborado en este sentido, una directiva de ozono en la que se obliga a la Administración a informar al público de las concentraciones de ozono. En las capas superiores de la atmósfera (estratosfera), el ozono se genera por acción de la luz ultravioleta sobre el oxígeno, formando una capa que protege al hombre de las radiaciones nocivas procedentes del Sol. En definitiva, podemos encontrar ozono en dos regiones de la atmósfera y en diferentes concentraciones. En la estratosfera, donde el ozono actúa como filtro ultravioleta y en la troposfera, donde su presencia se considera, en determinadas concentraciones, como contaminante.La concentración de fondo de ozono troposférico en Europa es normalmente inferior a 30 µg/m3. No son raros valores superiores a 130 µg/m3 en zonas urbanas o sus alrededores. En los seres humanos, en concentraciones superiores a 200 µg/m3(durante una hora de exposición), produce irritación en los ojos, nariz y garganta y dolores de cabeza . Es por eso que cuando se supera los 180 µg/m3 se informa a la población de que no haga ejercicios violentos al aire libre para que no aumenten esos efectos irritantes. Ataca a los vegetales, actuando sobre la sección central de las hojas, lo que produce una pigmentación punteada de color rojizo en su superficie, también ataca fuertemente al caucho. En la estratosfera el ozono se forma a partir del oxígeno molecular mediante la absorción de la luz ultravioleta del Sol. Esta reacción es reversible, es decir, debido a la presencia de otros componenetes químicos el ozono se transforma nuevamente en oxígeno. Entre estos compuestos capaces de destruir el ozono destaca los CFCs (hidrocarburos que contienen cloro y flúor), y los halones (hidrocarburos que contienen clorobromo) que se usan como agentes refrigerantes, disolventes, etc. Otros gases como los óxidos de nitróngeno, los constituyentes del ciclo del carbono y los compuestos hidrogenados se combinan con los derivados del cloro y bromo para modificar el equilibrio del ozono en la estratosfera. Los primeros pasos tendentes a tomar medidas para la no destrucción de la capa de ozono ya se han dado mediante el Protocolo de Montreal en 1987 y la Cumbre de la Tierra en 1992. Todas estas medidas implican un compromiso que merece la pena afrontar, a cambio de los indudables beneficios que suponen para nuestro medio natural. La contaminación atmosférica es un problema que se plantea de forma más o menos acuciante en todas las grandes ciudades. Los factores de influencia más relevantes implicados en la calidad del aire de las ciudades son: las características geográficas y topográficas de la zona, el régimen de vientos, la difusión atmosférica y los focos de emisión de la contaminación

efectos de los contaminantes efectos de los contaminantes